Visitamos el escenario de la “Batalla de Dieppe” – “Operación Jubilee”

Por: (*) Oscar Filippi

En Junio de 2015, aprovechando que, nos habían invitado a un “Seminario de Historia Militar” en la ciudad de Caen, no podíamos dejar de recorrer otros escenarios que, tuvieron a la sufrida Francia como protagonista en la Segunda Guerra Mundial.

Así que, de Caen, transitando el nuevo “Puente de Normandía”, nos dirigimos hacia allá.

El nuevo «Puente de Normandía» que une a la baja y alta Normandía, cruzando el Río Sena.

La Operación Jubilee:

Justo antes de las 5 de la mañana del 19 de agosto de 1942, las fuerzas aliadas lanzaron una incursión marítima en el puerto de Dieppe, ocupado por los alemanes, en la costa norte de Francia. A esa operación se la conoce como batalla de Dieppe, desembarco de Dieppe o asalto a Dieppe dentro de la “Operación Jubilee”.

Resultó ser una de las misiones más desastrosas de la Segunda Guerra Mundial. En diez horas, de los 6.086 hombres que desembarcaron, 3.623 murieron, fueron heridos o se convirtieron en prisioneros de guerra.

Objetivo:

Con Alemania operando en lo más profundo de la Unión Soviética, los rusos instaron a los aliados a que les ayudaran a aliviar la presión abriendo un segundo frente en el noroeste de Europa.

Simultáneamente, el contralmirante Louis Mountbatten, quería dar a sus tropas la experiencia práctica de un desembarco en la playa, contra una oposición real. Así, Winston Churchill decidió que se llevara a cabo una rápida incursión en Dieppe, la “Operación Rutter”.

En este momento de la guerra, las fuerzas aliadas no eran lo suficientemente fuertes como para montar una invasión a gran escala de Europa Occidental, así que, en su lugar, decidieron llevar a cabo una incursión en el puerto francés de Dieppe.

Esto también les daría la oportunidad de probar nuevos equipos, y de ganar experiencia y conocimientos para planificar un mayor asalto anfibio en el futuro, que sería necesario para derrotar a Alemania.

El mal tiempo de julio impidió que la “Operación Rutter” se pusiera en marcha entonces, pero a pesar de que muchas personas implicadas en la planificación querían abandonar el asalto, la operación continuó, bajo el nuevo nombre en clave “Operación Jubilee”.

El factor sorpresa:

La incursión comenzó a las 4:50 de la mañana, con la participación de unos 6.086 hombres (unos 5.000 de ellos canadienses). El asalto inicial consistió en atacar las principales baterías costeras, como Varengeville, Pourville, Puys y Berneval.

Estos ataques iniciales se diseñaron para distraer a los alemanes de la operación “principal”, y fueron llevados a cabo por el Comando Número 4, el Regimiento del Sur de Saskatchewan y los Queen’s Own Cameron Highlanders de Canadá, el Regimiento Real de Canadá y el Comando Número 3 respectivamente.

El plan se basaba en gran medida en el elemento sorpresa. Sin embargo, éste se frustró cuando los soldados fueron vistos antes, a las 3:48 horas, con algunos intercambios de disparos y la alerta de las defensas costeras alemanas.

A pesar de ello, el comando número 4 consiguió asaltar la batería de Varengeville. Esta fue una de las únicas partes exitosas de toda la misión.

Cuando el Regimiento Real de Canadá atacó posteriormente Puys, sólo 60 de los 543 hombres sobrevivieron.

Todo va mal:

Hacia las 5:15 de la mañana comenzó el asalto principal, con las tropas atacando la ciudad y el puerto de Dieppe. Fue entonces cuando comenzaron a desarrollarse los principales acontecimientos catastróficos.

El ataque estaba dirigido por el Regimiento Escocés de Essex y la Real Infantería Ligera de Hamilton, y se suponía que iba a ser apoyado por el 14º Regimiento Blindado Canadiense. Sin embargo, se presentaron con retraso, dejando a los dos regimientos de infantería que atacaran sin ningún apoyo blindado.

Esto les dejó expuestos a un intenso fuego de ametralladora desde los emplazamientos excavados en un acantilado cercano, lo que significó que no pudieron superar el dique y otros obstáculos importantes.

Cuando los tanques canadienses llegaron, sólo 29 llegaron a la playa. Las orugas de los tanques no eran capaces de hacer frente a las playas de guijarros, y pronto empezaron a desprenderse, dejando 12 tanques varados y expuestos al fuego enemigo, lo que provocó muchas pérdidas.

Además, dos de los tanques se hundieron, dejando sólo 15 de ellos para intentar atravesar el malecón y seguir hacia la ciudad. Debido a los numerosos obstáculos de hormigón en las estrechas calles del camino, los tanques nunca llegaron tan lejos y se vieron obligados a regresar a la playa.

Todas las tripulaciones que desembarcaron eran efectivamente blancos fáciles, y fueron asesinadas o capturadas por el enemigo.

Caos y retirada:

El general de división canadiense Roberts no pudo ver lo que ocurría en la playa debido a la cortina de humo que habían colocado los barcos para ayudar a la misión. Sin ser consciente del caos y actuando con información incorrecta, decidió enviar a las dos unidades de reserva, los Fusileros de Mont-Royal y los Marines Reales, pero esto resultó ser un error fatal.

Después de que los Fusileros hicieran su entrada, se vieron inmediatamente sometidos a un intenso fuego de ametralladora y quedaron inmovilizados bajo los acantilados. Posteriormente se envió a los Royal Marines para que les apoyaran, pero como ésta no era la intención original, tuvieron que ser informados de nuevo rápidamente. Se les dijo que se trasladaran de las lanchas cañoneras y las lanchas motoras a las lanchas de desembarco.

Se produjo un caos total y absoluto en la aproximación, con la mayoría de las lanchas de desembarco destruidas por el fuego enemigo. A las 11 de la mañana se dio la orden de abortar la misión.

Lecciones aprendidas:

El Raid de Dieppe fue una clara lección sobre cómo no llevar a cabo desembarcos en la playa. Los fracasos y las lecciones aprendidas de él afectaron en gran medida a la planificación y las operaciones del posterior desembarco de Normandía, unos dos años después, y en última instancia contribuyeron al éxito del Día D.

Por ejemplo, el Asalto a Dieppe demostró la necesidad de una mayor potencia de fuego, que debía incluir también el bombardeo aéreo, un blindaje adecuado y la necesidad de apoyo de fuego cuando los soldados cruzaran la línea de flotación (el lugar más peligroso de la playa).

Estas valiosas lecciones para la exitosa invasión del Día D en 1944 salvaron innumerables vidas en esa trascendental ofensiva, que creó un punto de apoyo en el continente para los Aliados.

Sin embargo, eso fue poco consuelo para los miles de hombres que murieron ese día, y se sigue debatiendo si la incursión fue simplemente una matanza inútil tras una mala preparación. El fracaso de la batalla de Dieppe para los Aliados fue una de las lecciones más duras y costosas de toda la Segunda Guerra Mundial.

La curiosa historia del cementerio de guerra de Dieppe:

En el desembarco, cerca de 6.000 soldados de infantería, en su mayoría canadienses, fueron apoyados por la Armada del Reino Unido (Royal Navy) y contingentes aéreos aliados (RAF y USAAF). El objetivo era capturar y mantener el puerto por un tiempo breve, sólo para probar que era posible, así como capturar prisioneros para ser interrogados más tarde. El desembarco planeaba comprobar el sospechado debilitamiento de la Luftwaffe en un encuentro contra la RAF.

El Desembarco de Dieppe fue un completo desastre, al fracasar el cumplimiento de todos los objetivos finales. De los 6.086 hombres que llegaron a la costa, 4.384 fueron eliminados, heridos o capturados por los alemanes. Las fuerzas aéreas aliadas fracasaron en atraer a la Luftwaffe en combate, pero perdieron 119 aviones, mientras que la Royal Navy sufrió 555 bajas. No obstante, la catástrofe de Dieppe sirvió de lección para los posteriores exitosos desembarcos: Operación Torch y Operación Overlord.

Muchos de los soldados aliados muertos en esta batalla, la mayoría canadienses y también británicos, fueron enterrados en el cementerio de guerra de Dieppe.

944 miembros de las Fuerzas Armadas aliadas están enterrados en Dieppe, de los cuales 707 son canadienses. Otros muertos durante el ataque están enterrados en Rouen, donde los alemanes llevaron a muchos prisioneros, algunos de los cuales murieron por sus heridas. En el cementerio también reposan los restos de una mujer, María Janet Climpson, una oficial británica del Ejército de Salvación muerta en 1940.

Lo que hace especial y único a este cementerio es que fue creado por los ocupantes alemanes. La operación aliada fue un desastre y muchos muertos quedaron en territorio enemigo, así, la disposición del cementerio es típicamente alemana, las tumbas están colocadas espalda con espalda en filas dobles, a diferencia de cualquier otro cementerio de la guerra de la Commonwealth. Cuando Dieppe fue liberada en 1944, los aliados decidieron dejar las tumbas como estaban, por lo que esta inusual disposición alemana sigue igual. El diseño de posguerra fue realizado por el arquitecto Philip Hepworth. Hoy en día, el cementerio es mantenido por la Commonwealth War Graves Commission.

El cementerio de guerra canadiense contiene la tumba (A.6) del oficial piloto Dastur Rustom Nariman de la Real Fuerza Aérea de la India 12 Sqdn. (RAF), que murió sobre Normandía el 31 de agosto 1941 a la edad de 22 años.

Dieppe, en primera persona.

(*) Oscar Héctor Filippi

Corresponsal Naval en Armada Argentina

Ha participado embarcado en los Operativos Internacionales: ATLASUR; FRATERNO; UNITAS; INTRGRACION; SAR 2000, 2002, 2004 y 2006 y MILENIUM II. Ha navegado en todas las unidades de guerra de la Armada Argentina, en unidades de superficie brasileñas, uruguayas, norteamericanas y británicas.

Ha participado de la “Etapa Charlie” a bordo del Aviso (A-6) ARA “Suboficial Castillo” en la Antártida Argentina durante la Patrulla Antártica Naval Combinada con la Armada de Chile en 2010.

Ha volado con la 1ª y 2ª Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, acredita muchos anavizajes en la cubierta de distintos buques. Ha realizado diez singladuras en la Fragata ARA “Libertad”. Es Submarinista Honorario, realizando cuatro cruceros (Dos en el submarino ARA “San Juan” y dos en el submarino ARA “Santa Cruz”). Ha operado con Fuerzas Especiales (APBT y APCA) de la Armada Argentina.

Con la Fuerza Aérea Argentina ha cubierto distintos operativos nacionales e internacionales.

Es investigador del Conflicto del Atlántico Sur, realizando más de 300 entrevistas a veteranos de guerra, ha publicado más de 100 artículos sobre dicha temática y disertando en más de 20 ciclos académicos sobre Malvinas.

En 2015, 2016 y 2018 fue invitado a distintas ciudades eropeas (Caen – Duxford (GB) – Saint Tropez e Ypres, Bélgica), para realizar “Seminarios de Historia Militar”, sobre la “Operación Overlord”, la “Batalla de Inglaterra” y el “Centenario del Fin de la Primera Guerra Mundial”.

Publicado por prensaohf

Periodista y Corresponsal Naval.

Un comentario en “Visitamos el escenario de la “Batalla de Dieppe” – “Operación Jubilee”

  1. ACUMULARON EXPERIENCIA A FUERZA DE TENER PÉRDIDAS HUMANAS Y DE MATERIAL AL POR MAYOR. POR SUPUESTO LAS BAJAS SIEMPRE SON PERSONAL JÓVEN (NUNCA OFICIALES DE ESTADO MAYOR NI DEL GENERALATO). LAS MILES DE BAJAS DAN LUEGO LUGAR A LOS MONUMENTOS AL SOLDADO DESCONOCIDO Y ESTATUAS PERDURABLES DE GENERALES QUE NO DEBIERON SERLO.

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