Visitando la Casa San Martin en Boulogne sur Mer (Francia)

El Escudo Nacional y el Pabellón Argentino, identifican al N° 113, Grande-Rue, 62200 Boulogne-sur-Mer (Francia).

Por: (*) Oscar Filippi

En 2015, con motivo de haber sido invitado a la ciudad de Caen (Francia) para realizar un “Seminario de historia militar” sobre los 71 años de la “Operación Overlord” y luego tener que trasladarnos a Londres (Gran Bretaña) para realizar otro sobre, “El 75 Aniversario de la Batalla de Inglaterra” en Duxford. Aprovechamos al regreso, para seguir conociendo escenarios de la Segunda Guerra Mundial, queríamos visitar Dunkerque de paso a la ciudad de Brujas (Bélgica) y aprovechar a pasar por la emblemática ciudad de Boulogne sur Mer, donde al General San Martín pasó sus últimos días de vida.

Aprovechando que, llegamos desde el puerto de Dover (GB) al de Calais (Francia), aprovechamos para hacer el recorrido por la costa Oeste de Francia.

Boulogne-sur-Mer es conocido por muchas cosas: su encantador casco antiguo con calles empedradas y elegantes plazas, y como el principal puerto pesquero de Francia. Sin embargo, no es muy conocido que, es un lugar de peregrinación para muchos argentinos que acuden a visitar la Casa San Martín, el último hogar del famoso general que liberó América del Sur en el Siglo XIX …

Pero la historia de San Martín con la ciudad comenzó en 1848, cuando el general se escapó de París preocupado por las revueltas obreras que terminarían con la restauración de la segunda República Francesa. San Martín dejó la ciudad luz pensando que su destino estaría en Londres. Sin embargo, el tren que tomó en París, lo dejó en Boulogne Sur Mer, una pequeña ciudad portuaria frente a Gran Bretaña. A San Martín, que en ese momento tenía 70 años, lo sedujo el lugar, tranquilo, cercano a París y a los médicos que ya lo trataban por su asma, su reuma, sus crecientes problemas de vista y sus úlceras. “En casa vieja, todas son goteras” escribió sabiamente para describir con crudeza su salud. A la vez, era un lugar estratégico porque le permitía un rápido escape a Inglaterra en caso de ser necesario. Primero paró en hoteles, pero pronto encontró a alguien que le ofreció quedarse en una enorme casa por un alquiler simbólico. Era Adolphe Gerard, abogado, periodista y director de la biblioteca de la ciudad, propietario de la vivienda. Seducido por la imagen de San Martín y por las charlas compartidas sobre política, le dejó el segundo y tercer piso de su casa ubicada en el centro de la ciudad, Grande Rue 113.

La increíble estatua ecuestre del General José de San Martín en el Puerto de Boulogne sur Mer y su historia particular.

Allí San Martín se quedó con su hija Merceditas, su yerno Mariano Balcarce y sus dos nietas. Hoy la casa es el Museo Libertador San Martín, que recibe unos 5.000 visitantes al año, y adquiere una singular importancia, porque allí vivió San Martín sus dos últimos años; le pertenece al Estado argentino, que la compró en 1926. Al principio funcionó como museo y consulado, pero desde 1968 quedó sólo como museo.

Un pedazo de Argentina en la Casa de San Martin, en Boulogne Sur Mer, Francia:

En estos días, Boulogne-sur-Mer está atrayendo a las multitudes gracias a la reapertura de la impresionante cripta de su majestuosa Basílica de Notre Dame. Después de varios años de renovación, se inauguró en este año de 2015 y es un monumento increíble, la cripta más larga de Francia e inusualmente redecorada en el Siglo XIX, después de ser destruido durante la Revolución Francesa. Es hermoso, peculiar y vale la pena un viaje a Boulogne-sur-Mer solo por eso, aunque hay mucho más para tentarte una vez que estés allí.

Sin embargo, lo que quizás no sepa es la Casa San Martín, un museo que se encuentra en la carretera principal, la Grand Rue que pasa por la Place Dalton, donde se lleva a cabo un animado mercado un sábado por la mañana. Suba la colina lejos del mercado y en el lado izquierdo en el número 113 hay una puerta discreta con un pequeño letrero que anuncia su lugar en la historia, la bandera argentina que cuelga sobre sus cabezas, sin embargo, puede dar una indicación de su herencia.

José Francisco de San Martín y Matorras (25 de febrero de 1778). Conocido simplemente como José de San Martín, es uno de los héroes más preciados del Siglo XIX para los sudamericanos. Liberó a su país, Argentina (1816), Chile (1817) y Perú (1821) del dominio español. Considerado el «Padre de la Argentina». El General vivió en esta casa desde 1848 hasta su muerte en 1850 y hoy es un museo y un lugar que honra su memoria. La casa fue adquirida por el Gobierno argentino en 1926 y durante un tiempo albergó el consulado del país.

La casa se ve mucho como cuando el General vivía allí. Un poco escaso y muy ordenado como cabría esperar de un militar. Hay una colección de armas, pinturas, uniformes y artefactos de la época. En el pequeño patio de la parte posterior hay muchas placas enviadas al museo por aquellos que honran su memoria y logros y su gran sacrificio al dejar el país que amaba para permitir que las heridas del pasado sanaran.

Las escaleras están crujientes, las sombras caen sobre los muebles viejos, el predecesor del curador actual habló de sonidos extraños que se pueden escuchar aquí, aunque agregó que podría ser el viento … Jugando. Ciertamente hay una sensación del pasado, no se puede escuchar el tráfico afuera, es muy tranquilo, muy respetuoso.

Un Granadero en Boulogne sur Mer:

Hasta el día de hoy, el cuidado y la curaduría del museo es un papel importante que se rota cada dos años a un miembro de las fuerzas militares de Argentina. Especialmente, es un cargo de honor, para un Suboficial Mayor del Regimiento de Granaderos a Caballo que, con su familia, se traslada los dos últimos años de su carrera, para ser “Curador” del Museo de San Martín en Francia.

El suboficial mayor, Martín Rodríguez, hace dos años que vive en Boulogne Sur Mer con su esposa y es el único que se encarga de cuidar la vivienda y el museo. Es el mismo que nos recibió en Francia.

Obtuvimos un recorrido por el museo cuando llamamos a la puerta, realmente es una notable deformación del tiempo en el centro de esta vibrante ciudad francesa. En el segundo piso, en una habitación donde el reloj está congelado a las 3 de la madrugada, el gran general murió de vejez el 17 de agosto de 1850 a los 72 años. Cada año se celebra aquí una ceremonia de conmemoración para recordarlo.

El suboficial mayor Martín Rodríguez, vive con su familia en el tercer piso y fue un honor que nos recibiera.

El 17 de agosto, mejoró su ánimo y se pasó a la habitación de su hija Merceditas, para que le leyeran allí los diarios del día. Hacia las dos de la tarde le volvieron los ataques gástricos y se recostó muy dolorido. Una hora después murió, pasando a la inmortalidad.

Desde ese día, el reloj de la habitación como el de bolsillo del Libertador, quedaron detenidos a las 15, como si una mano invisible los hubiera parado. Como dijimos antes, la vida de San Martín estuvo jalonada por hechos salientes y sorprendentes. Este hecho inexplicable fue el último de su azarosa vida.

El cuerpo del general San Martín fue enterrado en la cripta de la Basílica de Notre Dame, donde todavía hay una placa para él y una habitación dedicada a su memoria. Sus restos fueron repatriados más tarde a la Catedral de Buenos Aires, donde hay un suburbio y una calle llamada «Boulogne-sur-Mer».

En el Boulogne-sur-Mer francés hay una imponente estatua ecuestre del General en el paseo marítimo junto al acuario Nausicaa; la ciudad se enorgullece de haber sido elegida como el lugar donde se estableció el famoso libertador de América del Sur.

Justamente, haciendo alusión a esta estatua inaugurada en 1909, hay un hecho sorprendente en torno a ella, ya que los intensos bombardeos que sufrió esta pequeña ciudad francesa durante la Segunda Guerra Mundial, la destruyeron casi por completo, pero la estatua de San Martín no fue afectada en lo más mínimo. Nadie le encuentra explicación a este hecho. En efecto, durante la Segunda Guerra Mundial, el norte de Francia estuvo ocupado por los nazis. Los ataques de los aliados durante esa época llegaban desde Gran Bretaña y su principal blanco eran las ciudades costeras del Canal de la Mancha y Boulogne Sur Mer no fue la excepción. En ella había una Base de Submarinos alemanes. Los bombardeos fueron constantes y devastadores para la ciudad. En total fueron 487 ataques. La zona de la costa quedó completamente destruida y hubo que reconstruirla. Pero, aquí lo extraño y misterioso: sólo una construcción quedó en pie, de manera inexplicable. Era el monumento a José de San Martín, quién erguido en su caballo, a 11.000 kilómetros de su lugar natal, se levantaba entre los cráteres y escombros que dominaban un paisaje en el que antes había edificios. Desde entonces, en la ciudad que está grabada en el imaginario argentino como aquella en que murió el Libertador, se habla del milagro de la estatua. Es un hecho que, puede llegar a expresarse que: “En medio de la violencia surgida al fin de la Segunda Guerra Mundial, el -Padre de la Libertad de América- por una razón desconocida, fue respetada.” 

Mostrándonos el dormitorio y escritorio del Gral. José de San Martín.

Casa San Martín está abierta todo el año excepto enero y la mayor parte de julio (por lo general). De martes a sábado de 10h a 12h y de 14h a 18h. Cerrado domingos, lunes y festivos nacionales argentinos.

La dirección exacta es, 113, Grande-Rue, 62200 Boulogne-sur-Mer (Francia).

(*) Oscar Héctor Filippi

Corresponsal Naval en Armada Argentina

Ha participado embarcado en los Operativos Internacionales: ATLASUR; FRATERNO; UNITAS; INTRGRACION; SAR 2000, 2002, 2004 y 2006 y MILENIUM II. Ha navegado en todas las unidades de guerra de la Armada Argentina, en unidades de superficie brasileñas, uruguayas, norteamericanas y británicas.

Ha participado de la “Etapa Charlie” a bordo del Aviso (A-6) ARA “Suboficial Castillo” en la Antártida Argentina durante la Patrulla Antártica Naval Combinada con la Armada de Chile en 2010.

Ha volado con la 1ª y 2ª Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, acredita muchos anavizajes en la cubierta de distintos buques. Ha realizado diez singladuras en la Fragata ARA “Libertad”. Es Submarinista Honorario, realizando cuatro cruceros (Dos en el submarino ARA “San Juan” y dos en el submarino ARA “Santa Cruz”). Ha operado con Fuerzas Especiales (APBT y APCA) de la Armada Argentina.

Con la Fuerza Aérea Argentina ha cubierto distintos operativos nacionales e internacionales.

Es investigador del Conflicto del Atlántico Sur, realizando más de 300 entrevistas a veteranos de guerra, ha publicado más de 100 artículos sobre dicha temática y disertando en más de 20 ciclos académicos sobre Malvinas.

En 2015, 2016 y 2018 fue invitado a distintas ciudades eropeas (Caen – Duxford (GB) – Saint Tropez e Ypres, Bélgica), para realizar “Seminarios de Historia Militar”, sobre la “Operación Overlord”, la “Batalla de Inglaterra”, la “Operación Anvil-Dragoon” y el “Centenario del Fin de la Primera Guerra Mundial”.

Excelente documental de Mario Markic realizado en Boulogne Sur Mer y que muestra al suboficial mayor Martín Rodríguez, el mismo que nos recibió para nuestra visita.

Publicado por prensaohf

Periodista y Corresponsal Naval.

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