EL GRAN PREMIO DE BELGRADO EN PLENA SEGUNDA GUERRA

En esos años cada marca representaba los intereses políticos de su país.

Por: Prensa OHF

El día viernes 1° de septiembre de 1939, las tropas alemanas invadieron Polonia, como recién recordamos. Esa acción marcó el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Solo dos días después, el domingo 3 de septiembre de 1939, se llevaba a cabo en la ciudad de Belgrado, entonces capital de Yugoslavia, un Grand Prix que quedaría en la historia por haberse realizado dos días después de la invasión de Alemania a Polonia, que daba inicio a la Segunda Guerra Mundial.

Luego de la Primera Guerra Mundial, Europa vivía un periodo donde los intentos de pacificar y estabilizar a los países, fracasaban. La superioridad económica y tecnológica era un objetivo principal para aquellos países, y el deporte motor no quedaba ajeno a esto. Beneficiado de los grandes avances que dejó la Primera Guerra Mundial y del gran interés por parte de los gobiernos de mostrar su poderío en las pistas, el automovilismo vivió años de gloria.

Francia buscaba con Bugatti y Delahaye, repetir éxitos del pasado, y lo propio hacía Italia con Alfa Romeo y Maserati, aunque poco podían hacer ante las “estrellas plateadas” de aquel entonces: Mercedes-Benz y Auto Union, que vivían sus años dorados con figuras como Rudolf Caracciola, Hermann Paul Müller, Hermann Lang, Manfred von Brauchitsch e incluso el italiano Tazio Nuvolari, que había dejado Alfa Romeo en búsqueda de mejores resultados. Ambas marcas vestían esvásticas nazis en sus vehículos en respuesta a la inmensa financiación que recibían del gobierno de Adolf Hitler, que celebraba con orgullo sus victorias en todo el continente.

El 20 de agosto de 1939 se llevaba a cabo el Gran Premio de Suiza, el que sería la cuarta prueba de cinco del Campeonato Europeo de Pilotos, a falta del planeado Gran Premio de Italia que definiría el título. Dos semanas más tarde de este evento, se celebraría la primera edición del Gran Premio de Belgrado no puntuable para este certamen, ubicado en el Parque Kalemegdan, en el centro histórico de la ciudad. Esa fecha fue elegida para celebrar el cumpleaños número 16 del joven rey Pedro II de Yugoslavia.

La carrera fue considerada de poca importancia para las marcas; Mercedes-Benz ingresó dos autos W154, Auto Union dos Type D, y Maserati y Alfa Romeo tenían pensado llevar dos 8CTF y Tipo 308, respectivamente, sumando un viejo Bugatti Tipo 51 privado del piloto local Boško Milenković. La situación política de aquellos días era tal que los equipos alemanes recibieron la recomendación del gobierno de llevar combustible y provisiones por si la vuelta se complicaba.

El circuito urbano estaba formado por 2.794 metros de trazado y rodeaba el Kalemegdan, una antigua fortaleza que fue el centro de la ciudad de Belgrado en sus inicios. Ocho curvas a la derecha y una a la izquierda, en sentido contrario a las agujas del reloj y 50 vueltas estipuladas. La superficie era mayormente estrecha, con adoquines, baches, desniveles y una vía que complicaban el paso de los competidores, y la seguridad, como era habitual en esos años, se limitaba a fardos en algunos bordes de la pista.

Tanto Alfa Romeo como Maserati nunca arribaron a Belgrado ya que sus salidas de Italia fueron prohibidas. Lo mismo sucedió con algunos pilotos ingleses y húngaros que tenían intenciones de estar en la carrera.

La lista de los participantes estaba definida: Tazio Nuvolari, Hermann Müller, Hans Stuck (reserva) y Ulrich Bigalke (reserva) con Auto Union, Hermann Lang, Manfred von Brauchitsch y Walter Bäumer (reserva) con Mercedes-Benz, y Boško Milenković con su Bugatti. Rudolf Caracciola, importante piloto de Mercedes, no pudo participar ya que tenía una pierna en reposo. La actividad en pista inició el día 31 de agosto con una gran tensión y rumores sobre la posible invasión nazi a Polonia. Nuvolari y Stuck todavía no estaban en la ciudad, por lo que fue Müller y Bigalke condujeron las flechas de Mercedes. Lang marcó el mejor tiempo en 1m16s2/10.

Manfred von Brauchitsch hace “volar” su Mercedes W154 en las calles de Belgrado.

A la mañana siguiente los rumores fueron confirmados por los periódicos locales, Alemania había invadido Polonia y la guerra era inminente. La realización del Gran Premio se puso en jaque; los espectadores de países o localidades cercanas se marchaban y los equipos esperaban órdenes desde Alemania. Estas vinieron enseguida y eran que el evento se llevara a cabo. Lang nuevamente lideró las prácticas, con 1m15s4/10. Poco después Nuvolari y Stuck arribaron al circuito, y se preparó una práctica especial para que el italiano conozca el trazado.

La clasificación para determinar el orden de largada se realizó entre las 16:00 y las 18:00 hora local. Mercedes superó a Auto Union: von Brauchitsch marcó un tiempo de 1m14s2/10, Lang 1m15s, Müller 1m15s2/10 y Nuvolari, con pocas vueltas al circuito, 1m16s3/10. El local Milenković no registró tiempo, por lo cual quedó en quinta posición.

Durante la mañana del día domingo 3 de septiembre, Reino Unido y Francia declararon oficialmente la guerra a Alemania, y la noticia llegó a Belgrado durante la realización de los   eventos de competición locales que acompañaban al Gran Premio. El poleman Manfred von Brauchitsch decidió marchar hacia Alemania a servir a su ejército, pero cuando estaba por subir al avión fue alcanzado por el director del equipo Mercedes, Alfred Neubauer, y este lo hizo retractarse.

Müller pasó a ser el nuevo líder de la carrera, hasta que debió entrar a boxes porque había destrozado sus neumáticos, mientras que el Bugatti del piloto local se sobrecalentó y este perdió más de 15 vueltas en el box. Nuvolari se quedó con la punta de la carrera, con von Brauchitsch de escolta. Ambos debieron ingresar a boxes para cambiar ruedas a falta de varias vueltas para el final.

Tras 50 vueltas y 64 minutos de competencia, el italiano con su Auto Union ganó el Gran Premio de Belgrado, con más de siete segundos de ventaja sobre el Mercedes de Manfred von Brauchitsch y treinta sobre su compañero Hermann Müller. El príncipe regente Pablo de Yugoslavia entregó el trofeo el vencedor.

Tazio Nuvolari se baja de su Auto Unión Tipo D tras ganar la carrera.

En 1939, el consorcio Auto Union GmbH, integrado por Horch, Audi, Wanderer y DKW, lanzaba su modelo de carreras Type D como colofón a una brillante trayectoria emprendida en 1933 con el Type A. Los diseñadores de Horch se esmeraron para batir en la pista los autos de Mercedes-Benz, el eterno rival. Ahora, Audi AG celebra haber recuperado un Silver Arrow, un ejemplar casi único entre los pocos autos de Auto Union que quedan en el mundo, lo que nos da una oportunidad de recordarlo.

En 1934. Las carreras de autos de Grand Prix que, se celebran en Europa van a contar con un nuevo espectáculo. Se trata de los “Silver Arrow”, las flechas de plata, que deben su nombre al color de la carrocería que tienen esos autos sobrealimentados de corte futurista. Los de Auto Union presentarán una dura batalla a los Mercedes-Benz y romperán el monopolio de Suttgart sobre la pista.

El italiano Tazio Nuvolari ganando el Grand Prix de Belgrado en 1939.

En esas horas Francia confirmó su ingreso a la guerra, y ambos equipos alemanes tuvieron que volver a su país por caminos secundarios y separando sus vehículos para evitar ser detenidos.

Tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial, casi todo tipo de competencia automovilística fue cancelada en Europa. La era dorada de las “flechas de plata” llegó a su fin, como las carreras de muchos de los pilotos de la época, y las grandes fábricas de diferentes países fueron confiscadas con fines armamentísticos.

En cuanto a los participantes de esta carrera, Tazio Nuvolari siguió compitiendo tras la guerra con más de 50 años de edad, pero murió en 1953 de un derrame cerebral. Manfred von Brauchitsch dejó la competición ya que su parentesco con altos oficiales nazis le trajo muchos problemas, y murió en 2003. Hermann Paul Müller decidió dedicarse a las carreras de motos, ganando el título mundial de 250cc de 1955. Hermann Lang y Hans Stuck continuaron en las carreras, e incluso participaron en las primeras competencias del Campeonato Mundial de Fórmula 1. Ulrich Bigalke sirvió para la Luftwaffe (Fuerza Aérea Alemana) en la guerra, y murió en agosto de 1940 en la denominada batalla de Inglaterra. Walter Bäumer falleció al poco tiempo en un accidente en pruebas privadas. Mientras que el local Boško Milenković perdió todas sus propiedades en el bombardeo de Belgrado de 1941 y se suicidó en 1955. En cuanto a Mercedes-Benz y Auto Union, la primera reactivó su programa de Grandes Premios en 1954, y la segunda nunca volvió al automovilismo y en los ‘60 se transformó en Audi. Ambas marcas debieron entregar sus plantas para la fabricación de armamento nazi durante la guerra.

Recién en el mes de septiembre de 1945 un Gran Premio volvió a realizarse en suelo europeo, tras el fin de la contienda en estos países.

Por último, Yugoslavia adoptó el sistema comunista luego del conflicto, el cual siempre tuvo un rechazo total hacia el deporte motor, alegando que solo era “diversión elitista” alejada de todo tipo de clase trabajadora. De este modo, el primer y único Gran Premio de Belgrado fue borrado de la historia a sus pobladores durante casi 50 años.

Publicado por prensaohf

Periodista y Corresponsal Naval.

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