El comienzo de la carrera deportiva de Oscar “Cacho” Fangio

Por: Oscar Filippi – Para: Prensa OHF – Parte I

Cuando con Oscar “Cacho” Fangio decidimos la realización de esta página en homenaje a su padre, Don Juan Manuel Fangio, por el “70 Aniversario de la obtención de su Primer Campeonato Mundial de F1”, lo primero que tuve en cuenta al aceptar, era la dificultad de escribir sobre alguien, sobre el cuál, está todo ya escrito. ¿Qué decir de nuevo sobre el automovilista más famoso de la Argentina y del mundo entero…?

Oscar «Cacho» Fangio.

Pero inmediatamente surgió la idea de “su propio Legado”. Sobre su verdadero legado poco se ha escrito y a mi juicio, en forma personal, creo que el mayor legado que Fangio dejó a las nuevas generaciones de argentinos fue su propio hijo, Oscar “Cacho” Fangio y su propia madre, Andrea “Beba” Barruet quién, acompañó al Gran Juan Manuel Fangio durante toda su carrera deportiva, en el plano nacional y en el internacional también. Quienes la conocieron y en especialmente en Europa, no solo la sindican como la madre de «Cacho» y la pareja de Juan Manuel, sino que, aseguran también, fue fundamental en la obtención de los cinco campeonatos mundiales que, Juan Manuel Fangio trajo al país.

Obviamente el legado prosigue con Rubén y Juan Carlos Fangio, sus hermanos, ambos de madres distintas, pero con un mismo afán, continuar el legado deportivo de su padre.  

Quién escribe, nacido en 1951, pertenezco a esa generación de argentinos que, no vimos correr a Don Juan Manuel Fangio, pero si pude seguir toda la carrera de Oscar “Cacho” Fangio, en aquellas espectaculares temporadas de 1960 y 1970, sin dudas, las mejores de nuestro automovilismo deportivo, por la proliferación de categorías nacionales, el desarrollo de nuestra propia industria automotriz nacional, con clubes y nuevos circuitos, grandes proyectistas, ingenieros, preparadores y corredores se daban cita en distintos circuitos, rutas y categorías, en cada fin de semana. Dentro de ese crecimiento que parecía indetenible y el hecho que, «Cacho» Fangio eligiera a Mar del Plata como ciudad adoptiva y de construcción de su propia familia, hizo que, como referente de esta ciudad comenzáramos a seguir toda su carrera deportiva.

Lorenzo Bandini, piloto Ferrari en 1966, invitó a Cacho Fangio a integrar la Fórmula Uno.

Más allá de su parecido físico, viéndolo correr, «Cacho» Fangio resumía en sí mismo, todas las virtudes de su padre, especialmente al verlo manejar. De allí que infiero, se lo haya propuesto o no, Don Juan Manuel Fangio, Oscar Alcides “Cacho”, su hijo, fue el mayor legado que dejó al automovilismo nacional y también en gran parte, al automovilismo internacional. Cacho Fangio, por sus propios medios, corrió en Europa y hasta llegó a tener dos ofertas para correr en la F1, una de la mano del gran italiano, Lorenzo Bandini, para integrar la Scuderia Ferrari y la otra de parte del constructor argentino, Alejandro De Tomaso. De este tema, ampliaremos oportunamente.

El constructor argentino, Alejandro De Tomaso, invitó también a Oscar «Cacho» Fangio a correr el De Tomaso Cosworth en la F1.

Es hasta aquí, donde me vuelvo a encontrar con que, “ya todo estaba escrito” y encuentro una nota del gran periodista y amigo personal de Don Juan Manuel Fangio. Me refiero a Don Federico B. Kirbus, hombre que, había cubierto como periodista muchas carreras del país y en el exterior, amigo personal del “Chueco” y viajado con Juan Manuel Fangio por Europa; formó parte del equipo de carreras Mercedes-Benz en 1954 y 1955 como traductor personal de Don Juan Manuel, en inglés, alemán y francés.

Él publicó en el año 1964, en el diario alemán “Argentinisches Tageblatt”, un periódico en lengua alemana fundado en 1874 y editado en Buenos Aires, que tenía tiraje diario hasta el año 1989:

AHORA TAMBIÉN FANGIO JUNIOR:

Don Federico Kirbus, traductor de uan Manuel Fangio en el Equipo Mercedes Benz en 1954 y 1955.

El hijo del ex Campeón Mundial también quiere ser corredor.

El 6 de Abril de este año cumplirá 26 años. Cuando nació en 1938, el nombre de su padre, que ya había participado en algunas carreras regionales, era todavía desconocido. Recién dos años más tarde, fin de 1940, Juan Manuel Fangio, se hizo fama de golpe por su triunfo en el “Gran Premio Internacional del Norte” (Buenos Aires – Lima – Buenos Aires), una carrera larga de más de 9.000 Km.

De esta manera, Oscar Fangio, también llamado “Cacho”, hijo del futuro campeón mundial, quedó desde el principio en la atracción mágica de su padre que corría de triunfo en triunfo, en todas las grandes carreras del mundo.

El MG 1946 con el que, Oscar Cacho Fangio, intentó sus primeros pasos en el automovilismo deportivo.

No es extraño entonces que, a los 19 años, el joven probara su suerte con un MG abierto. En esa oportunidad “se puso el auto de sombrero”, lo que en la jerga automovilística argentina significa que, volcó. El accidente que resultó sin consecuencias, provocó sin embargo la prohibición del padre de volver a intentarlo.

Pero “Cacho” que, mientras tanto, había subido a la gerencia de la concesionaria y estación de servicio de su padre en la ciudad balnearia de Mar del Plata, simplemente no podía resistir la tentación. Se adquirió un veloz “Go-Kart” (Zanella-Ceccato), con el cuál cada fin de semana participó en carreras en Mar del Plata y la Provincia de Buenos Aires y se adjudicó varios triunfos”.

El Go Kart de Oscar «Cacho» Fangio que, desde un primer momento, le preparaba su amigo Raúl Battocletti.

“Con De Carlo (BMW) 700 – Coupé:

«A fin de 1963 llegó para “Cacho” Fangio el gran día: con un De Carlo (BMW) 700, preparado con mucho cariño, se presentó en la gran carrera “Mar y Sierras” para Turismo Mejorado, obteniendo el sexto puesto final, en la clase 700cc.»

«Pero ya en oportunidad de su segunda carrera, en la “Semana de la Velocidad” de Villa Carlos Paz (Córdoba), al principio de este año (1964), el joven Fangio sorprendió a la atracción pública. En la víspera de la carreara, realizó el mejor tiempo de clasificación en la “Clase 700 cc.” Lo que le dio la mejor ubicación para la largada. Al día siguiente empero, en la carrera misma tuvo que luchar con dificultades en los frenos y casi salió de la ruta.»

Con la cupé De Carlo 700 qe le seguía atendiendo su gran amigo, Raúl Battocletti.

“El padre Juan Manuel, no le gusta que su hijo trate de imitarlo. También el hermano menor de Fangio “Toto” (Rubén), que el año pasado (1963) participó de una carrera, escondido por un pseudónimo, había sido prohibido de correr.”

“El ex Campeón Mundial conoce los peligros de las carreras automovilísticas y se encuentra ahora delante de la no envidiable situación, de hacerse penosas preocupaciones por su hijo y su hermano, lo que no hicieron sus familiares en el tiempo que Fangio corría en Europa.”

“Es casi como una pequeña tragedia humana. ¿Continuará el mejor corredor del mundo en prohibir a su hijo de imitarlo, o lo dejará libre de actuar a su juicio?”

“Federico B. Kirbus” – (Publicado en 1964 en Argentinisches Tageblatt)

Pereciera que, poco podría agregarse a esta nota. Sin embargo, la carrera deportiva de Oscar “Cacho” Fangio, había proseguido luego del accidente con el aquel MG convertible de color rojo. Ni bien logró recuperarse de las heridas sufridas en el vuelco con el MG. En el año de 1960, gracias a la complicidad de la hija del Escribano de Juan Manuel Fangio, Nefer Ramos, ésta le prestó un Volkswagen 1960 (el famoso “Escarabajo”) para que Cacho Fangio participara de una prueba zonal de Turismo Mejorado en esta ciudad.

El Volkswagen «Escarabajo» que le prestara para correr, la propia escribana de Juan Manuel Fangio.

Toda la preparación consistió en que, un gran preparador marplatense como lo era Don Jesús Pena, le prestara las salidas directas de escape que el mismo tenía, le cambiara bujías y platinos, para que Cacho pudiera correr. Así lo hizo, no sin antes, mandar a fabricar los propios cinturones de seguridad que, por aquellos años, no venían incorporados a vehículo alguno.

Obviamente, Juan Manuel Fangio se enteró y se llegó hasta la “Largada” (cerca de Laguna de los Padres) y luego de regañar a la Escribana y a su hijo, por la complicidad manifiesta. Cacho, acompañado por Miguel Merodio, hermano del campeón de motociclismo, Juan Carlos. Pudieron largar la carrera y finalizaron cuartos en su categoría, no sin antes una muy buena lucha por esa posición, con una “Galerita” NSU de un participante de Buenos Aires.

«Semana de la Velocidad» en Villa Carlos Paz (Córdoba) de 1964.

“En la Semana de la Velocidad”, a la que Don Federico Kirbus hace referencia en su nota, podemos agregar que, al momento de clasificar, a Oscar “Cacho” Fangio le dieron un horario determinado para presentarse. Al llegar, se llevó una sorpresa, dado que le dijeron había llegado tarde, su categoría había clasificado. Fue el propio Nasif Estéfano quién intercedió en su favor. Lo dejaron clasificar y para sorpresa de todos, marcó el mejor tiempo. Fue el primer contacto con Nasif, de una amistad que se perpetuaría en los años, en distintas categorías, en el TN, el TC, la MN F1, los SP y la F3 Internacional.

Nasif Estéfano corría en la categoría mayor, con un Alfa Romeo Giulia, junto a Rolo de Alzaga y allí también conoció a Oscar Cabalén que corría con un Peugeot 404.

Publicado por prensaohf

Periodista y Corresponsal Naval.

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